jueves, 1 de octubre de 2009

La telaraña

La telaraña

El texto;
“El orden cultural: Introducción a un método de interpretación ambiental” de Ángel Maya, me encantó, la lectura se torna más interesante, conforme avanzas, deja en claro que la crisis ambiental que vivimos es el resultado de la evolución del hombre, su relación con la naturaleza, su cultura y sus interrelaciones entre sí. Tal cómo lo explica Maya en su telaraña, esa red que se teje, desteje y se vuelve a tejer; donde nosotros no somos la araña sino más bien un hilo más de esa compleja red.

De acuerdo al modelo de interpretación ambiental de Maya; Ecosistema-Cultura, en la región donde vivo sur de Jalisco, los mensajes de la sociedad no son nada gratos; la población erige su destino en base a la economía, típico del sistema capitalista, el consumismo inunda las mentes de la gente y ésta se ahoga, sin llegar a pensar más allá.

Siguiendo el orden del maestro Maya;

La población en la región ha venido incrementándose, particularmente tocaré el caso de Cd. Guzmán, lugar donde vivo. Siendo una ciudad universitaria y de servicios, su crecimiento en esta década es notable. Sin embargo este crecimiento es desordenado, tristemente vemos como transformamos la montaña oriente (Sierra del Tigre) y el humedal (Laguna de Zapotlán).

La construcción de vivienda de interés social (popular), mantiene un auge en la región, y donde el principal problema es la constante violación y/o omisión de los planes de desarrollo urbano. Citaré un par de ejemplos:

Hace un par de años existía un parque “Los Ocotillos”, en dónde la gente gustaba de caminar, correr, o simplemente respirar ese olor a pino. Ahora, en su lugar existe un condominio, la gravedad del asunto estriba que para desarrollarlo, talaron más de la mitad de las dos hectáreas del bosquecito.

La “Laguna de Zapotlán” está siendo mutilada, primero un restaurante y ahora por la construcción de una plazoleta, diariamente camiones de balastre y piedra son vertidos, para ganarle terreno al humedal, todo por cuatro días de competencias, ya que es sede de los juegos panamericanos 2011, en los deportes de remo y canotaje.

En cuanto al paradigma tecnológico. Actualmente la región padece, no de influenza, algo más grave aún, conocida como “la fiebre del aguacate”. La Sierra del Tigre, pulmón de la región y fábrica de agua para muchos municipios, está siendo transformada en una mega aguacatera. La ampliación de la frontera agrícola ha crecido enormidades; hace 10 años la superficie cultivada era de sólo 247 hectáreas, para este año ya van más de 6 mil, comentó el Dr. Alejandro Macías investigador del CUSUR. Aunado a esto, la tecnificación agrícola con el uso de fertilizantes y la instalación de represas. Así que ya se pueden imaginar la fragmentación del ecosistema, el impacto en el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, entre otras.

La organización social en la región su motor principal es la familia sustentada en la religión católica principalmente, dentro de la economía el comercio es la actividad más atendida. Un ejemplo es la comunidad indígena del Municipio de Gómez Farías quienes a través de cooperativas trabajan y viven de la Laguna de Zapotlán; específicamente la pesca y la artesanía del tule.

Las sociedades cooperativas de “Pescadores de Gómez Farías” y “Puerta de la Laguna” están formadas por un grupo de 60 pescadores, los cuáles trabajan de manera conjunta, reciben capacitación y asesoría por parte de la Universidad de Guadalajara, utilizan métodos y artes de pesca manuales, como lo son las redes agalleras de abertura de malla de 3 ¾” o mayor, con longitud máxima de 60 m. Mantienen campañas de repoblamiento de peces y llevan un registro diario.

La ecotecnia del tule, también muestra esos rasgos que señala Maya (1997), la asociación cuenta con 55 artesanos, hace algunos años, conciliaron con el gobierno la construcción de “La Casa del Artesano”, el Ayuntamiento donó los materiales y los artesanos la mano de obra. Sin embargo no todos participaron, la mayor parte no colaboró con la mano de obra y sólo unos cuantos hicieron la tarea. Hoy el inmueble parece la manzana de la discordia y continuamente surgen conflictos entre los artesanos. Este cultivo y su explotación dan sustento a trescientas familias aproximadamente.

En los últimos años, en ambas actividades la producción ha decaído, debido a los cambios ambientales que sufre nuestra laguna, esto representa una seria amenaza para la sustentabilidad económica como la misma sustentabilidad ambiental.

Una de las comunidades indígenas que reconozco es Mezcala, porque conserva definida su identidad. Está ubicada en la ribera del Lago de Chapala. En mi más reciente visita conocí al Sr. Daniel de la Cruz hijo del cronista del pueblo, quién con orgullo sigue los pasos de su padre, Daniel trabaja en la pesca y también es guía turístico. Aquí también se cuecen habas y con frecuencia existen riñas entre los diversos grupos de pescadores, es importante hacer notar el esfuerzo de la sociedad por mantener vivas sus tradiciones y con sólo escucharle a Daniel como cuenta la historia de su pueblo, es algo que admiro, la instalación del museo comunitario es un gran acierto, visitar la isla, observar ese olivo blanco de más de 200 años, te remonta al pasado.

En cuanto al mundo simbólico, o la telaraña, describo de niño quería un perro, de joven un coche, de adulto una casa. Y ahora que lo tengo, no sé que sigue. La cultura materialista no tiene fin, vivimos en un mundo dominado por la TV y recientemente las TIC.

En mi ciudad el día más grande, es sin duda el 23 de Octubre, fecha en la cual se celebra la fiesta Josefina, llena de tradiciones los sonajeros resaltan por su vigor en la danza.

Por otra parte, en la isla de Mezcala se conserva un centro ceremonial prehispánico, donde la comunidad indígena practica rituales, para llamar a la lluvia, cortan con una piedra en forma de lanceta el lóbulo del oído y la sangre se vierte en un pequeño recipiente hecho de barro con la figura del dios tlaloc. Este lugar a lo largo de la historia se ha transformado, sirvió de fortaleza a los indios cocas quienes lograron resistirse a la conquista, de igual manera al movimiento de independencia encontraron refugio, sirvió de almacén de granos, también se convirtió en cárcel. Hoy se lleva a cabo la restauración del lugar.

Conclusiones

A través de los ejercicios de lectura y desarrollo de esta actividad, he comprendido un poquito mejor la simbiosis Ecosistema-Cultura, donde la técnica y las ciencias sociales guardan una intrínseca relación. En nuestra labor tenemos que mirar todas las aristas del círculo, quiero decir tenemos que ver más allá.

El maestro Maya en su libro “El reto de la vida” nos dice; que no basta un cambio en el modelo de desarrollo, que sólo será posible una sociedad ambiental si transformamos radicalmente la totalidad de la cultura.

Hasta cuando el hombre se dará cuenta que es tan sólo un hilo en esta telaraña, que su destino depende de toda la red, que no se da cuenta que cuando estira, la red afloja para no reventar, y cuando se revienta, está tarda en volverse a tejer.

Tal vez hay que cambiar esa cultura de:

Un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña, como veía que resistía fueron a llamar a otro elefante, dos elefantes……

Juan José Chávez Velarde
Septiembre 11 de 2009.

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