viernes, 9 de octubre de 2009

Y la Educación

Y la Educación

Por las noches… en mi almohada
mi cabeza se transforma
nacen alas… vuelo lejos
de este mundo sí.

Ya en las nubes… me golpeo
con la puerta de ese templo
entro solo… y me encuentro
con un libro allí.

Abro el libro… y no hay nada
han borrado sus palabras
me propongo… a labrarlas
con tal frenesí.

Esto escribo… con ayuda
de mis sueños que perduran
y que onda… con la escuel
cómo hay que vivir.

En la casa… o en la esquina
ya los niños se suicidan
con la compu… y la tele
se van a dormir.

Vamos profes… no se rindan
no rescindan de esta lucha
que son ellos… quien escuchan
vamos a escribir.

Que la Tierra… es tan bella
y solo tenemos una
ama el bosque… la laguna
vuelve tú a sentir.
La frescura… de esa agua
que emana de las aulas
purifica… vitaliza

hay que resurgir.


Juan José Chávez Velarde
Octubre 09 de 2009

jueves, 1 de octubre de 2009

El homo nuvus


EL HOMO NOVUS

En este tiempo de crisis, donde por primera vez el homo sapiens, el amo y señor, que domina este mundo, el que arrasa con bosques enteros, el que envenena el aire, pone en razón su propia identidad, dentro de esta red de telaraña (interrelaciones) en donde él es un hilo más, toma conciencia del impacto que causa a su madre “La Tierra”.

La aparición de la contaminación en todas sus formas, el crecimiento poblacional, la cultura del consumismo, el desarrollo de la ciencia y la tecnología, la sociedad actual, propiciado por el modo de actuar y entender el mundo, nos hace pensar en una nueva concepción de mundo, una nueva visión, que provoque la conversión del hombre viejo (homo sapiens), a un hombre nuevo (homo novus).
Hay un nuevo paradigma el de la complejidad (Morin, 1980), trata de entender la enorme riqueza que existe en “la telaraña” (red de interacciones) entre los elementos que forman los sistemas. Esta nueva perspectiva ecosistémica favorece la visión compleja del mundo. Hoy, mi perspectiva gira en formar ese hombre nuevo, sin divisiones, íntegro, entero, que vuelva a la naturaleza, pero no contra ella, capaz de cortar las cadenas que el mismo se ha atado, dejar de ser un esclavo, desconectarse de su fuente de energía, de su razón mecanicista, no más máquina, la máquina no puede tener alegría de vivir.

Olvida que “La Tierra” gira alrededor del hombre. Olvida que la naturaleza está al servicio del hombre, para dominarla y sacarle provecho. Olvida que el crecimiento económico es infinito. Olvida que la ciencia y la tecnología resolverán todos los problemas. Nosotros somos parte de “La Tierra”, juntos bailamos el mismo vals. Por lo que es necesario implementar innovaciones y cambios en nuestra manera de entender el funcionamiento del mundo, así como también las relaciones sociales entre los hombres y con su medio ambiente.

Maya (1997) expresa; “se espera una renovación del mundo, de la vida”. Para llevar a cabo esta renovación en preciso construir un espacio social interdisciplinario, en donde exista diálogo, la tarea es social y política. Esta renovación del mundo, esta nueva perspectiva que conciba al hombre como la “sutura entre natura y cultura”, debe abarcar todas las esferas, en particular los hombres de ciencia, aquellos que tienen la posibilidad de manipular la naturaleza y los procesos sociales, aquellos que participan en el desarrollo de la ciencia, en el progreso social de la humanidad, aquí es donde se debe entender la necesidad de crear una visión global, respecto a su campo de investigación con otras áreas de estudio, así como en la vida de todos los seres humanos.

Bien, “en los tiempos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento. Es en estos tiempos de crisis en los que podemos vencer todos los obstáculos que se opongan al cambio” (Einstein, 1948). ¿Será posible este cambio?, de entrada cambiar resulta difícil, el hombre vive en una zona de confort, establecido por el orden, la costumbre, la rutina, nos gusta la estabilidad y toda clase de seguridades. El hombre está condicionado a muchos factores psicológicos, económicos, sociales, culturales, ambientales, este coctel forma nuestra personalidad, determina nuestros valores, intereses y necesidades, esto reduce nuestra capacidad de ver más allá de nuestros sentidos. Estamos conscientes que es muy difícil dejar atrás la visión mecanicista. La escuela, la universidad, los medios de comunicación transmiten y divulgan todos los días esta imagen simplificada y deformada de la ciencia. Los hombres de ciencia se encuentran aislados debido a la diversidad de campos de especialización, son grandes conocedores de lo individual y pobres inocentes de lo plural. Sin embargo, en la especialización no radica el problema, sino en la falta de sabiduría de los hombres de ciencia con respecto a un sistema múltiple, global. Las ideas sólo pueden tener un único sentido, una verdad, una sola interpretación. Ya basta a este enfoque reduccionista, mecanicista, materialista.

Retornemos a la naturaleza, busquemos en ella la magnificencia del universo, escuchemos, observemos, toquemos, hay que recurrir a nuestros sentidos, disfrutemos de una tarde lluviosa, de la luz de la luna, del sonido del mar, sentirnos parte de ella, aprendamos de ella, volteemos a las bellas artes, por alguna razón los poetas, los músicos, enaltecen nuestra existencia a un nivel de unificación con la naturaleza. Busquemos ese pensamiento revolucionario, desafiemos lo establecido, exploremos nuevas alternativas, demos importancia a la originalidad, a la iniciativa, encontremos en la creatividad, la espontaneidad esa toma de conciencia y de la desalineación que rompa con las trabas internas subjetivas establecidas por el orden existente.

Es por medio de la Educación que se puede fomentar una actitud simbiótica con la naturaleza, en lugar de una de conquista. La Educación es el cimiento de la evolución cultural, es allí donde encuentro mi tarea, es en la escuela donde podemos incitar un nuevo renacimiento cultural, el resurgir de un hombre nuevo. De tal modo que hay bastante por hacer, iniciando por cambiar el enfoque actual, el de provecho, transformación y dominio hacia la naturaleza, ya estuvo bueno de hacer parir a la naturaleza. Es aquí donde puedo entrar, en la práctica de los planes de estudio de la educación formal. También en la educación informal donde la meditación, el ponderar y valorar sobre las repercusiones en nosotros mismos, nuestra forma de vida y lo que nos rodea; la naturaleza. En cierta medida y en todos los grados, el sistema educativo inculca determinados valores, actitudes y metas alcanzar, la historia así lo refleja; así que la Educación es el medio más efectivo para instaurar el nuevo paradigma ecosistémico, crear a el nuevo hombre.

Necesitamos un nuevo hombre, vivo en su totalidad, que viva totalmente, completo, sólo así podrá trascender, unido al cielo y a la tierra. Entonces las polaridades desaparecerán entre nosotros y los polos se vuelven complementarios. Todo depende de nosotros mismos, desconéctate, deja de ser máquina, el hombre viejo está en decadencia, se está muriendo, camina a su propio suicidio, aun gran suicidio universal, en todos los sentidos. El cambio está en nosotros mismos, poco a poco, la suma de pequeñas cosas hacen grandes logros y que estos vayan consolidándose a través de hábitos y conductas que nos demuestren que no es tan difícil cambiar. Está decisión de cambio personal motivará un cambio institucional, así que preguntémonos; ¿Cómo puedo contribuir? ¿Qué puedo hacer?. El hombre nuevo guarda un compromiso ético con la naturaleza y con él mismo desde luego, la solidaridad entre unos y otros es manifiesta. La nueva ética tiene que inscribirse en el nuevo paradigma en el que el hombre y la naturaleza no sean elementos antagónicos sino complementarios. Es la ética de la simbiosis en el lugar de la dominación (Novo, 1995).
Urge un hombre nuevo, este es el momento, esta es la oportunidad, aprendamos a apreciar la magnificencia de “La Tierra” en su totalidad; las plantas, los animales, la vida en conjuntos, la vida del planeta en general y quizás la vida en el espacio exterior; todos estos párrafos son estrofas de la misma sinfonía divina, necesitamos que esforzar el oído para aprender a escucharla, apreciarla.

En un mundo desigual, el cambio no es simple, sino demasiado complejo. El problema es doble, por un lado se debe mejorar la calidad de vida de la gente pobre, acabar con las enormes desigualdades, y por el otro reemplazar el actual modelo de desarrollo económico, basado en el consumismo desmedido que nos tiene hechos esclavos. El sistema ecosistémico tiene sus límites y no podemos continuar así. No es posible alcanzar la igualdad en lo alto(riqueza), desde la perspectiva ambiental, no es posible extender el actual modelo de desarrollo a toda la población del mundo dice (Maya, 1997).

Volver al mito, a los símbolos, a la historia, la clave siempre ha estado allí, en su estudio podremos encontrar la guía para organizarlos, reconozcamos la armonía cósmica a la que el hombre está sometido. El hombre no puede atentar contra el orden natural, porque Némesis lo volverá a sus límites. (Maya, 1997). Valoremos y conservemos la diversidad de culturas, de etnias, ellas encierran un conocimiento ancestral. Equilibrio no progreso, no desarrollo urbano insostenible. No somos arquitectos de nuestro propio destino Sr. Amando Nervo, somos arquitectos del destino de la humanidad y La Educación nos llevará a una nueva perspectiva del mundo y nuestra realidad. Hay que cambiar las raíces de la cultura actual, arrancarla de nuestra mente y cuerpo, efectivamente Sr. Torres Velasco “cambio de piel”.

Ora, hombre viejo (homo sapiens), tus días están contados, se acabó tu gestación que nos divide como indios, como americanos, como mexicanos. El nuevo hombre va a ser universal, trascenderá todas las barreras de raza, religión, sexo, color. El nuevo hombre no será de Oriente, ni Occidente, el nuevo hombre reclamará a “La Tierra” como su casa.


Juan José Chávez Velarde
Septiembre 27 de 2009

El diseño de la máquina

EL DISEÑO DE LA MÁQUINA

Desde su aparición, sentía lo que hoy llamamos frío y calor, deambulaba por bosques y desiertos, apreciaba el agua, el aire y los frutos de la tierra, los más pequeños soñaban con ser águilas. Observaba el cielo y las estrellas, acertaba ser un hijo más de la madre tierra, comprendía que es una pieza más de este rompecabezas. Atribuía los fenómenos naturales a seres superiores que posteriormente llamaron dioses.

En su existir notó que el fuego daba calor, que la lluvia hacía crecer los pastos y éstos a su vez atraían venados. Al paso de muchas lunas y soles, formula explicaciones y empieza a transformar las piedras en lanzas, las pieles en vestido, descubre que al vivir en grupos, se hacen más fuertes y tienen dominio de la naturaleza. Descubre las semillas y como estas crecen, encuentra en algunos animales docilidad y se da cuenta que son de ayuda para sus labores.

Al querer explicar su entorno, su vida, interpreta la realidad en dos mundos, su interior y su exterior, trata de separar sus pensamientos, y crea un realidad propia, única, que es capaz de modificar conforme a su pensar y sentir. En su eterna lucha interior cuestiona su existencia, así que trata de explicar su lugar en el universo.

Desarrolla teorías del pensamiento, se hace un sin fin de preguntas, trata de encontrar las respuestas en la naturaleza, en su afán inventa y desarrolla la lógica, el método, la geometría, la matemática. Fracciona, subdivide, clasifica y ordena las partes de un todo, nombra razón al juicio que establece de las formas, de las unidades, de las entidades.

En este nuevo pensar, cree hallar en la razón, la nueva concepción de explicarse el mundo y así mismo. Así que transita estación tras estación, modificando y perfeccionando el sistema, los métodos, las cosas.

Durante este período Él, se separa de la naturaleza, del universo, entra en un sendero recto, que lo alinea, que lo encadena a la razón. Inicia la transformación, sin darse cuenta; su espíritu se desvanece.

Sin embargo algunos demuestran resistencia, surge la poesía, la pintura, la música, la escultura, la arquitectura y con ellas escapan de la realidad, reencuentran su espíritu. Discuten que no es posible descomponer la visión unitaria, de armonía, de integridad con la naturaleza y el universo. Nos dicen que Él se encuentra interconectado con el cielo, las estrellas, el agua, los árboles, con todo, incluyéndolo a Él mismo. En las obras de estos artistas se muestra Él en su totalidad, unido al universo como un todo.

La razón inventa una pieza de metal, de forma, color y brillo similar al sol, que sirve para adquirir todo lo que Él pretenda. Los trueques o intercambios de antaño ya no funcionan, ya no es posible cambiar un queso por una ristra de uvas, ahora el pan, la leche, el vino e incluso una mujer tienen precio, todo tiene un valor subjetivo producto de la razón de Él.

Aparecen las unidades de medida; metros, litros, kilos, segundos, todo se puede medir gracias al ingenio de Él.

En el principio la razón de vivir de Él era su supervivencia, a continuación su razón fue su familia, su tribu, su aldea, su imperio, su reino, su sistema de organización social, un poco después su razón de existir fue la salvación de su alma (religión), en nuestros días la principal razón de vivir es acumular dinero.

Ahora su razón de ser y existir radica en acumular objetos; sus sueños, sus deseos, están puestos en el dinero, ¡oh poderoso caballero don dinero!

En la antigüedad a sus actividades se les conocía como libres y serviles, ahora lo llamamos trabajo que sirve a su propósito de ganar dinero. La perspectiva de la religión no es muy distinta, “quien no trabaja no come”, entendían que el trabajo era un castigo, un deber, justificaban el trabajo como una maldición o por la simple necesidad de evitar estar ocioso.

Según el Sr. Weber y la ética protestante, el trabajo se juzgaba que todas las profesiones merecían la misma consideración, independientemente de su modalidad y de sus efectos sociales. Lo decisivo era el cumplimiento de sus propios deberes. Esto se ajustaba a la voluntad de Dios y era la manera de agradarle.

Comienza la gran diversificación del trabajo, los artesanos, los comerciantes, agricultores, etc. amplia gama de oficios y profesiones se desarrollan, la especialización del trabajo y oficios causa gran auge hasta nuestros días.

Él por naturaleza es un ser sociable, así que la historia comienza con Él. Así que Él sólo puede realizarse, completarse, viviendo en sociedad, al margen de ella llegó a decir el Sr. Aristóteles “es una bestia o es un dios”.

Los saltos de su historia van desde hordas primitivas, sociedades esclavistas, feudalistas, capitalistas y le seguirán otras y así sucesivamente. Estos saltos se rigen por la lógica y sus contradicciones, es decir el carácter dialéctico – mecanicista de los mismos. Estas sociedades son reguladas y transformadas de acuerdo a su sistema cultural, económico, político, religioso, social.

Él en su interés de saber y tener más, impregna su pensamiento; mecánico, matemático, experimental, estableciendo un ciclo de interacciones mente-tecnología-economía, círculo vicioso del que surgen la conocida Revolución Industrial. Las universidades desarrollan e impulsan este sistema en todas las áreas del conocimiento.

Durante esta época, Él cree crecer, al expandir su razón por todo el mundo, explota insaciablemente la naturaleza. La sociedad se sirve cada vez más y en mayor medida de la tecnología para obtener los bienes que satisfacen sus necesidades de cualquier índole.

Su paradigma mecanicista toma más relieve, invade todas las esferas, se convence que el mundo está a sus pies, Él es el amo y señor, su derecho está por encima de cualquier árbol “Hiperión”.

Este crecimiento desorbitado, ocasiona desigualdad en la sociedad, se presenta la lucha de clases, lucha de ideologías encontradas, hambre, enfermedades, guerras, le persiguen y alcanzan.

Toda esta compleja red de interrelaciones independientes, en transformación permanente, variables, entre Él y la sociedad, la ciencia, la tecnología, la naturaleza, la cultura, etc. modifican su comportamiento, sus hábitos y conductas.

Esta complejidad hace notar como la organización social sirve de instrumento para el control de las relaciones entre Él y los demás, de igual forma para controlarlo así mismo.

Este sistema económico llamado capitalismo es el instrumento que excita a la ciencia a renovarse y viceversa. Gracias a la ciencia y tecnología modifica las condiciones materiales de su existencia y cambia su mentalidad.

Puedo decirle a los Sr. Aristóteles y Da Vinci; Él no es una bestia, no es un dios. Él es una máquina, que su fuente de energía es su propia razón, que se ha encargado del diseño.

Recuerdan la leyenda que narra la historia de Daedalus y su hijo Icarus, ambos prisioneros en un laberinto, para que no escaparan estaban resguardados por mar y tierra. Daedalus dijo a su hijo que no se preocupará, que por el cielo podrían escaparse. Así que Daedalus un gran inventor construyó dos pares de alas, pegándolas con cera a los brazos de Icarus y a él mismo. Le dijo a su hijo que no volará muy alto, cerca del sol porque la cera se podría derretir y las alas se desprenderían. Pero Icarus, extasiado con su nuevo poder, voló y voló más y más alto, mientras que su padre se iba a una altura intermedia entre el mar y el cielo. Icarus se sintió poderoso, que podía ir a donde quisiera, desoyendo el consejo de su padre, voló muy alto, cerca del sol y sus alas de desprendieron.

Así también, al igual que Icarus, la máquina, quiere volar muy alto y a grande velocidad (espacio-tiempo), se está quemando sus alas (calentamiento global) y podría caer desde las alturas, destruyéndose a sí mismo.

Aunque también esta el ejemplo de Daedalus quien más equilibrado, limitándose a sí mismo de no volar demasiado alto, limito su capacidad de vuelo, no destruyó sus alas.

Sí, Sr. Aristóteles, sí Sr. Da Vinci, la máquina ahora puede volar, sus alas son fuertes y rápidas, que puede llegar alcanzar el sol, más debería volar entre el mar y el cielo, no le suceda lo mismo que al joven Icarus.

Esta máquina engendra otras, que son manipuladas para distintos fines, sirven de aliento a él “la máquina”, sí la misma que no entiende, que no debe volar tan alto, que no reconoce que es una pieza más en el rompecabezas, y no la mano que arma y desarma este rompecabezas.

Concluyendo y después de haberme roto la cabeza, opino que la crisis ambiental debe ser intervenida a partir desde esta perspectiva mecanicista y etnocéntrica (en función de la especie humana), debemos modificar el modelo de desarrollo en el cual vivimos, interviniendo en sus hipótesis y entrañas, del mismo modo intervenir en el papel de la ciencia, la tecnología, la sociedad, la cultura.

La contaminación ambiental y social, son un mismo problema, veo en la educación la oportunidad de sumarme a esta tarea.



Juan José Chávez Velarde
Septiembre 25 de 2009

La telaraña

La telaraña

El texto;
“El orden cultural: Introducción a un método de interpretación ambiental” de Ángel Maya, me encantó, la lectura se torna más interesante, conforme avanzas, deja en claro que la crisis ambiental que vivimos es el resultado de la evolución del hombre, su relación con la naturaleza, su cultura y sus interrelaciones entre sí. Tal cómo lo explica Maya en su telaraña, esa red que se teje, desteje y se vuelve a tejer; donde nosotros no somos la araña sino más bien un hilo más de esa compleja red.

De acuerdo al modelo de interpretación ambiental de Maya; Ecosistema-Cultura, en la región donde vivo sur de Jalisco, los mensajes de la sociedad no son nada gratos; la población erige su destino en base a la economía, típico del sistema capitalista, el consumismo inunda las mentes de la gente y ésta se ahoga, sin llegar a pensar más allá.

Siguiendo el orden del maestro Maya;

La población en la región ha venido incrementándose, particularmente tocaré el caso de Cd. Guzmán, lugar donde vivo. Siendo una ciudad universitaria y de servicios, su crecimiento en esta década es notable. Sin embargo este crecimiento es desordenado, tristemente vemos como transformamos la montaña oriente (Sierra del Tigre) y el humedal (Laguna de Zapotlán).

La construcción de vivienda de interés social (popular), mantiene un auge en la región, y donde el principal problema es la constante violación y/o omisión de los planes de desarrollo urbano. Citaré un par de ejemplos:

Hace un par de años existía un parque “Los Ocotillos”, en dónde la gente gustaba de caminar, correr, o simplemente respirar ese olor a pino. Ahora, en su lugar existe un condominio, la gravedad del asunto estriba que para desarrollarlo, talaron más de la mitad de las dos hectáreas del bosquecito.

La “Laguna de Zapotlán” está siendo mutilada, primero un restaurante y ahora por la construcción de una plazoleta, diariamente camiones de balastre y piedra son vertidos, para ganarle terreno al humedal, todo por cuatro días de competencias, ya que es sede de los juegos panamericanos 2011, en los deportes de remo y canotaje.

En cuanto al paradigma tecnológico. Actualmente la región padece, no de influenza, algo más grave aún, conocida como “la fiebre del aguacate”. La Sierra del Tigre, pulmón de la región y fábrica de agua para muchos municipios, está siendo transformada en una mega aguacatera. La ampliación de la frontera agrícola ha crecido enormidades; hace 10 años la superficie cultivada era de sólo 247 hectáreas, para este año ya van más de 6 mil, comentó el Dr. Alejandro Macías investigador del CUSUR. Aunado a esto, la tecnificación agrícola con el uso de fertilizantes y la instalación de represas. Así que ya se pueden imaginar la fragmentación del ecosistema, el impacto en el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, entre otras.

La organización social en la región su motor principal es la familia sustentada en la religión católica principalmente, dentro de la economía el comercio es la actividad más atendida. Un ejemplo es la comunidad indígena del Municipio de Gómez Farías quienes a través de cooperativas trabajan y viven de la Laguna de Zapotlán; específicamente la pesca y la artesanía del tule.

Las sociedades cooperativas de “Pescadores de Gómez Farías” y “Puerta de la Laguna” están formadas por un grupo de 60 pescadores, los cuáles trabajan de manera conjunta, reciben capacitación y asesoría por parte de la Universidad de Guadalajara, utilizan métodos y artes de pesca manuales, como lo son las redes agalleras de abertura de malla de 3 ¾” o mayor, con longitud máxima de 60 m. Mantienen campañas de repoblamiento de peces y llevan un registro diario.

La ecotecnia del tule, también muestra esos rasgos que señala Maya (1997), la asociación cuenta con 55 artesanos, hace algunos años, conciliaron con el gobierno la construcción de “La Casa del Artesano”, el Ayuntamiento donó los materiales y los artesanos la mano de obra. Sin embargo no todos participaron, la mayor parte no colaboró con la mano de obra y sólo unos cuantos hicieron la tarea. Hoy el inmueble parece la manzana de la discordia y continuamente surgen conflictos entre los artesanos. Este cultivo y su explotación dan sustento a trescientas familias aproximadamente.

En los últimos años, en ambas actividades la producción ha decaído, debido a los cambios ambientales que sufre nuestra laguna, esto representa una seria amenaza para la sustentabilidad económica como la misma sustentabilidad ambiental.

Una de las comunidades indígenas que reconozco es Mezcala, porque conserva definida su identidad. Está ubicada en la ribera del Lago de Chapala. En mi más reciente visita conocí al Sr. Daniel de la Cruz hijo del cronista del pueblo, quién con orgullo sigue los pasos de su padre, Daniel trabaja en la pesca y también es guía turístico. Aquí también se cuecen habas y con frecuencia existen riñas entre los diversos grupos de pescadores, es importante hacer notar el esfuerzo de la sociedad por mantener vivas sus tradiciones y con sólo escucharle a Daniel como cuenta la historia de su pueblo, es algo que admiro, la instalación del museo comunitario es un gran acierto, visitar la isla, observar ese olivo blanco de más de 200 años, te remonta al pasado.

En cuanto al mundo simbólico, o la telaraña, describo de niño quería un perro, de joven un coche, de adulto una casa. Y ahora que lo tengo, no sé que sigue. La cultura materialista no tiene fin, vivimos en un mundo dominado por la TV y recientemente las TIC.

En mi ciudad el día más grande, es sin duda el 23 de Octubre, fecha en la cual se celebra la fiesta Josefina, llena de tradiciones los sonajeros resaltan por su vigor en la danza.

Por otra parte, en la isla de Mezcala se conserva un centro ceremonial prehispánico, donde la comunidad indígena practica rituales, para llamar a la lluvia, cortan con una piedra en forma de lanceta el lóbulo del oído y la sangre se vierte en un pequeño recipiente hecho de barro con la figura del dios tlaloc. Este lugar a lo largo de la historia se ha transformado, sirvió de fortaleza a los indios cocas quienes lograron resistirse a la conquista, de igual manera al movimiento de independencia encontraron refugio, sirvió de almacén de granos, también se convirtió en cárcel. Hoy se lleva a cabo la restauración del lugar.

Conclusiones

A través de los ejercicios de lectura y desarrollo de esta actividad, he comprendido un poquito mejor la simbiosis Ecosistema-Cultura, donde la técnica y las ciencias sociales guardan una intrínseca relación. En nuestra labor tenemos que mirar todas las aristas del círculo, quiero decir tenemos que ver más allá.

El maestro Maya en su libro “El reto de la vida” nos dice; que no basta un cambio en el modelo de desarrollo, que sólo será posible una sociedad ambiental si transformamos radicalmente la totalidad de la cultura.

Hasta cuando el hombre se dará cuenta que es tan sólo un hilo en esta telaraña, que su destino depende de toda la red, que no se da cuenta que cuando estira, la red afloja para no reventar, y cuando se revienta, está tarda en volverse a tejer.

Tal vez hay que cambiar esa cultura de:

Un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña, como veía que resistía fueron a llamar a otro elefante, dos elefantes……

Juan José Chávez Velarde
Septiembre 11 de 2009.